Algo de Stanislau Mackiewicz

El moralista cristiano Dostoiewski, se convierte en fuente del concepto denominado “Dostoiewskiano”; concepto que hoy día se lo atribuimos al comportamiento de la gente en los límites de la locura, no sabiendo controlar ciertas pasiones y aptitudes extrañas; Dostoiewski, cultiva un análisis de lo síquico, como con la ayuda de un microscopio, para mejor observar, comprender y explicar. Amplifica en dimensiones casi fantásticas.

¿Han visto el ojo de una mosca bajo un microscopio? Parecido a un cráter de volcán. Las novelas de Dostoiewski son un continuo grito y escándalo.

Dostoiewski, excelente y particular retratista de sus contemporáneos, este Goya de la literatura novelística, este Goya ruso, retrató a sus contemporáneos de una manera complicada. Sus gentes no son simbólicas, ni fragmentadas, sino vivas, terminadas artísticamente en individualidades. Sus héroes no se dividen en buenos y malos, al contrario, está convencido de que la naturaleza humana es una ilimitada contradicción moral. Contradicciones que luchan furiosamente y constantemente en el interior del alma humana.

Su forma de escribir fue la novela Bonlevard, algo en el género de novela criminal, con sus aventuras a la Shelokc Holmes. Escritor de la clase de un Cervantes, Shakespeare, Voltaire, fue un pensador cristiano defensor de la moral del cristo.

Dostoiewski sobre sus Demonios pone como prefacio al poema de Pusckin “Demonios” y el octavo versículo del Evangelio de San Lucas. Estos dos temas muy bien rebuscados representan la idea del contenido de la novela.

Los Demonios, es una sátira político social. Drama sombrío, fogoso anantema del autor en el zenit de sus fuerzas y poder de su imaginación, sobre su propia sociedad y sus revolucionarios.

La fábula de Los Demonios está basada en el proceso de los hechos de Nieczajew y de su organización. Este proceso lo conocía muy bien Dostoiewski, no solamente a través del juicio sino que también conocía muy bien los secretos y atmósfera del carácter de los círculos revolucionarios, puesto que el mismo, en su juventud fue miembro de uno de esos círculos, dirigidos por Pietrszewski, conocía muy bien el movimiento clandestino llamado “Infierno”, con sus incendios y crímenes. Sin claro objetivos, cometidos en Petersburgo y otras ciudades.

Nieczajew, fanático de sus ideas, fabula un catecismo revolucionario basado en la destrucción, sin saber para qué, sin visión del futuro, o más bien, una visión del futuro ingenua, estúpida, sin comprensión. En Rusia organiza su primer círculo entre los estudiantes de la Academia de Agricultura en las afueras de Moscú, dando órdenes en nombre de una Central de poder revolucionario, con exigencias de obedecer ciegamente. En ese círculo se hallaba un estudiante de nombre Ivanov que empieza a sospechar de mistificación de la parte de Nieczajew, e inexistencia de una verdadera central de poder revolucionario y de ninguna red de círculos revolucionarios. Hay confrontación que termina con la muerte planificada por Nieczajew de Ivanov en la gruta del parque de la academia y lo hunden con la ayuda de una piedra amarrada al cuello en el lago del mismo parque. La policía sin mucho problema descubre el crimen.


CATECISMO DEL REVOLUCIONARIO

  • El revolucionario no tiene intereses, asuntos, sentimientos, propiedad e incluso nombre. Todo esto lo toma la revolución.
  • El revolucionario rompe todo contacto con el mundo civilizado, su contacto es solo para destruirlo.
  • El revolucionario se despide de la ciencia para dejarla en las manos de la siguiente generación, sólo conoce una sola ciencia, la de la destrucción y sólo en este sentido puede ocuparse de la mecánica, física, química e incluso medicina; el objetivo de los estudios es lo más rápido posible, la destrucción del sistema existente.
  • El revolucionario desprecia la opinión pública, la moral social. La moral del revolucionario debe ser lo que está en relación con la revolución. El único sueño del revolucionario es la destrucción sin misericordia ni compasión.
  • El revolucionario deja de serlo si el sentimiento de amistad o de amor le impiden a su mano golpear.
  • La mala voluntad y el despertar el odio, pueden ser útil a la revolución.
  • La libertad es solo posible en el camino de la revolución, desarrollando la miseria y desastres, los cuales llevan al pueblo a explotar deliberadamente, “provocación y anarquía”.
  • La libertad del pueblo es aquella revolución que destruye y arrolla toda nación, toda tradición y clase. La organización que le sigue nace del movimiento y vida popular. Su creación es la actividad de las generaciones siguientes; pero la actual generación tiene como deber la destrucción sin piedad.
  • Guerra con todo lo que está en relación con el estado, aristocracia, burocracia, clero. Es unirse al mundo salvaje de los bandidos.

 

Bandido: es héroe, defensor y vengador enemigo de la nación y todo su sistema social; bandido a vida y muerte contra toda la civilización aristocrática y eclesiástica.

Agitar e intrigar: Entran en el medio policial y de lumpen.


Este material histórico lo utiliza Dostoiewski en su novela y su anatema. En relación a esos revolucionarios es especialmente expresivo, lleno de odio y explosivo.

Reflexión de Dostoiewski en sus notas:

“El fenómeno de Nieczajew y sus hechos, no es ni accidental, ni aislado, es consecuencia directa de una ruptura total entre nuestra formación intelectual y los fundamentos primordiales originales de la vida rusa.”


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