Historia del Centro de Formación e Investigación Actoral TET

Hoja de TET / Febrero 2011.

Dos exalumnos, hoy miembros del TET, Jariana Armas y Ángel Ordaz, plantearon como tesis para su  graduación en la Escuela de Arte de la U.C.V, el estudio del Programa del “Centro de Formación e Investigación Actoral del TET” en sus dos primeros años, denominado “El Arte del Actor”.

Partiendo de la primera entrevista que me hacen para su tesis en el 2006, me permití revisarla, aclararla, ampliarla y plantear mi punto de vista para hacer una “HOJA DE TET” que expusiera el recorrido del “Centro de Creación Artística TET” en el aspecto pedagógico – formativo – entre los años 1972 y 2006. Tratando de aclarar su origen, influencias y consecuencias de este recorrido tan fructífero para todos.

INTRODUCCIÓN

El Taller Experimental de Teatro, desde sus inicios en los sótanos de la Universidad Central de Venezuela, centró su interés en la investigación para el desarrollo y la renovación del arte, considerando a la formación como una estrategia apropiada para la proyección y el redescubrimiento del mismo.

En el tiempo fue generando espacios destinados a exploraciones pedagógicas: el TET con los niños, dirigido a la población de menor edad, busca entre otras cosas dar a conocer el arte teatral, con un programa de talleres escolares y un Taller Montaje Infantil anual. El Taller de Adolescentes brinda a jóvenes un lugar para el desarrollo de sus inquietudes creativas con un Taller Montaje anual, y el Centro de Formación e Investigación Actoral comprende el espacio donde se desarrollan diversos talleres cortos, charlas, conferencias, encuentros y el Taller de Formación Actoral, de mayor extensión, y cuyo propósito principal es infundir en sus participantes la conciencia de la necesidad de un desarrollo continuo del oficio, a través del trabajo corporal, del estudio de la voz, el movimiento, el ritmo, la creatividad y la investigación.

En Venezuela, los Centros de Formación Actoral han ido mermando y cada vez existen menos agrupaciones teatrales e instituciones que mantienen un programa dedicado a la formación de actores. Considerando la relevancia de este suceso, que afecta, sin duda, el desarrollo de las artes escénicas, el presente trabajo de grado muestra el registro de una experiencia de formación del Centro de Creación Artística TET, para dar una aproximación a una posible pedagogía impartida por esta agrupación; al mismo tiempo busca despertar la reflexión sobre la importancia de la formación, tanto para ésta como para otras agrupaciones del teatro venezolano.

En las pocas instituciones o agrupaciones dedicadas a este aspecto, es muy escasa la iniciativa de organizar la información sobre las nociones impartidas o sobre experiencias en la investigación que pudieran nutrir de nuevos planteamientos. Tampoco se le da mucha importancia al aporte que puede generar la reflexión sobre los métodos utilizados, lo que dificulta la existencia de material documental.

Registrar un proceso de esta naturaleza representa la posibilidad de observar, de manera reflexiva, las áreas de interés sobre las que está investigando un determinado colectivo. Además sirve para mostrar la perspectiva que se va generando en las personas que viven dicha experiencia, considerando que el modo en que un grupo lleva a cabo sus procesos de formación puede dejar ver la manera en que éste se relaciona con el oficio.

El Centro de Creación Artística TET no establece un método definido para sus talleres de formación, quizás se parezca más a una “aproximación metódica”, como la referida por Jerzy Grotowski,[1] en la que se busca estudiar las diversas investigaciones realizadas en el tiempo, poniendo a prueba y explorando los límites y posibilidades de cada ejercicio o actividad. Por esta razón, el presente trabajo de grado, al igual que el taller, no pretende ser una receta actoral. Aunque contiene ejercicios técnicos, la intención es aproximarse a la experiencia particular de uno de los talleres de formación que llevó el grupo, partiendo de los diarios de trabajo de los que participaron en éste.

El Taller Experimental de Teatro es reconocido por haber sido el primer grupo venezolano en estudiar, por transmisión directa, oral y práctica, las nociones grotowskianas de preparación para el actor. Sus fundadores recibieron, de algunos de los herederos del trabajo desarrollado por el maestro Jerzy Grotowski, ciertas bases sobre las cuales inician su investigación teatral. Además de que es una agrupación que ha mantenido una labor artística de 33 años continuos, lo que hace que sea particularmente distinguida entre los grupos venezolanos.

Uno de los aportes más valiosos del TET es la importancia de la formación para la consolidación de un colectivo, lo que se evidencia en que a lo largo de los años fueron constituyendo su elenco a partir de sus talleres.

El presente trabajo de grado muestra, como parte central, el registro de la experiencia de formación del curso 2004-2006 del Centro de Formación e Investigación Actoral del TET, el cual constó de tres períodos divididos de la siguiente manera: el primero y segundo, dedicados específicamente a brindar al participante las herramientas necesarias para abordar el tercero, correspondiente al proceso de puesta en escena de una obra determinada. El registro está centrado específicamente en los dos primeros períodos, que representan la apropiación de una manera de relacionarse con los problemas del actor, de abordar la creación e interpretación de un personaje según los principios explorados por esta agrupación.

En 1990, los integrantes del Centro de Creación Artística TET dedicados al área pedagógica, realizaron un proyecto guía para iniciar su programa de formación. Dicho proyecto contempla dos niveles de trabajo: el primero, denominado nivel de pre-expresividad, constituye el primer año del taller, está dedicado al entrenamiento para el desarrollo de las posibilidades corporales y vocales del participante de manera integral, buscando básicamente liberar la energía que conforma el instrumental propiamente expresivo. El nivel de expresividad, corresponde al segundo año y busca desarrollar lo que denominaron El arte del actor, a través del ensayo y la exploración del material que sustenta el fenómeno escénico.[2]

Para la organización del material obtenido de los diarios de los participantes, se encontró la primera y mayor dificultad de la investigación: el criterio para registrar la experiencia, de manera que se lograra aprehender con la mayor fidelidad.

Los diarios de trabajo de los alumnos ofrecieron múltiples visiones e interpretaciones acerca de lo vivido en el taller, donde cada una mostraba una mirada significativa de la experiencia. Al ser un material que en su realización no tuvo la intención de ser confrontado y mostrado en un registro colectivo (sino guardar el valor personal del proceso), enriqueció la investigación por la posibilidad de acercarse a las diferentes visiones individuales. Además, los autores del presente trabajo de grado fueron participantes observadores del taller, lo que generó que la realización del mismo estuviera en constante confrontación de visiones. Esto representó una dificultad en la forma en que se podía reconstruir una experiencia desde el punto de vista grupal. Por lo tanto, el registro se presenta como un proceso vivencial en el cual se conjugan diferentes voces.

En este Taller de Formación se hizo evidente el respeto al proceso individual. Cada participante formó parte de una especie de tren, que viajaba a un determinado tempo, pero en el que cada vagón iba tomando su propia velocidad, sin dejar de pertenecer al mismo tren. El presente registro intenta hacer un seguimiento a los rieles del tren, sin detenerse en el recorrido de cada vagón, pero con la conciencia de la participación de todos y la necesidad de los mismos para el trazo del camino.

Los diarios de trabajo no tuvieron una manera constante y continua de llevar la memoria del proceso. Cada período respondió a la forma de interpretar la experiencia, hubo momentos en los que no guardaron un orden en las sesiones y los trabajos desarrollados. Esta investigación busca llevar un registro cronológico, para orientar en el tiempo el tránsito de los niveles del taller y también guardar un orden en cuanto a las investigaciones en los temas de trabajo. Se alteró la forma del registro en la medida en que aparecieron variaciones en la manera de los alumnos registrar las etapas.

Esta experiencia, en los dos primeros años, no representó un encuentro directo con una teoría específica. La naturaleza de este trabajo de grado busca registrar lo vivido por sus participantes, los cuales tuvieron un acercamiento a algunos conceptos introducidos, a partir del interés despertado en el curso de las etapas o niveles por los que transcurrió su proceso. Cada alumno fue descubriendo su forma particular de relacionarse con dichos términos: teórica, metódica o instintivamente. Hacer un tratado de conceptos podría fracturar la continuidad del trabajo. Sin embargo, es importante considerar que durante el proceso los instructores hicieron referencia a autores que pudieran explicar teóricamente lo que se buscó en algunas sesiones. Los primeros libros recomendados en el taller fueron Hacia un teatro pobre de Jerzy Grotowski y La construcción de un personaje de Constantin Stanislavski. Luego se amplió la referencia teórica con los textos El espacio vacío y La puerta abierta de Peter Brook[3].

El Taller intentó que el participante comprendiera lo que Jerzy Grotowski expone sobre la vía negativa, como una de las nociones que persigue desde sus inicios.

“El actor debe descubrir las resistencias y los obstáculos que le impiden llegar a una tarea creativa. Los ejercicios son un medio de sobrepasar los impedimentos personales. El actor no debe preguntarse ya: ¿cómo debo hacer esto? Sino saber lo que no tiene que hacer, lo que lo obstaculiza. Tiene que adaptarse personalmente a los ejercicios para hallar una solución que elimine los obstáculos que en cada actor son distintos. Esto es lo que significa la expresión vía negativa: un proceso de eliminación.”[4]

 A lo largo del registro se encontrarán ejercicios y entrenamientos, que más allá de un desarrollo físico y muscular, buscan el despojo de bloqueos y formas aprendidas que obstaculizan las posibilidades creativas. Los instructores, al recomendar la lectura de este libro, se acercaban a la esencia de la formación actoral, en donde cada día se descubren nuevas posibilidades y, al mismo tiempo, se debía trabajar en demoler la idea de haber conseguido algo.

“El primer deber del actor es comprender el hecho de que nadie quiere darle nada; al contrario, que se piensa quitarle mucho, arrebatarle aquello a lo que se encuentra muy ligado: sus resistencias, sus reservas, su tendencia a ocultarse tras de máscaras, su insinceridad, los obstáculos que su cuerpo coloca en su camino creativo, sus hábitos y hasta sus ‘buenos modales’”.[5] 

Para el registro se intentó recoger de los diarios, primero, las coincidencias en las actividades y ejercicios realizados en las sesiones, luego, las dudas, inquietudes, dificultades y logros, constantes en la mayoría de los alumnos, con el fin de obtener la visión de un participante imaginario o ideal, que reuniera las voces de los que vivieron la experiencia, ofreciendo posiblemente una mirada sobre el proceso colectivo.

A medida que en el taller se fueron realizando lecturas de fragmentos de textos, se integraron nuevas referencias teóricas que daban un asidero intelectual y que ampliaban la visión del trabajo. Por esto, en el presente registro, se encuentran reflexiones de dichos autores, intentando establecer conexiones con las preguntas o temas trabajados durante el taller y las experiencias desarrolladas por estos maestros.

En el proyecto original del Centro de Formación, el nivel de disciplina expresiva plantea una muestra al público de ejercicios individuales y de pareja. En el taller 2004-2006, hubo una muestra de ejercicios actorales al final de cada nivel. El registro contiene un apartado dedicado al estudio desarrollado en el proceso de cada una de estas muestras.

La frecuencia del taller fue de tres sesiones por semana: lunes, miércoles y viernes, contando con tres horas para cada sesión. En determinado momento, para la investigación desarrollada con los ejercicios actorales, se requirió de mayor tiempo, lo que condujo a encuentros de trabajo fuera de las horas de las sesiones.

El trabajo de grado Dicen que nació en Magdala: taller – montaje del teatro La Bacante basado en el relato de Marguerite Yourcenar, María Magdalena o la salvación, dirigido por Diana Peñalver 1999-2000,[6] realizado por el Lic. Marco Suniaga, sirvió de referencia en cuanto a metodología, puesto que es una de las pocas investigaciones destinadas a registrar un proceso creativo, que al igual que la presente, se propuso dejar constancia del modo en que un colectivo lleva a cabo un proyecto teatral en el que aparece la formación como uno de los temas de trabajo.

El Taller de Formación del TET no posee una manera única y rígida de desarrollarse, que funciona igual en todas las experiencias y para todos los participantes, más bien busca presentarse orgánicamente. Dirigiéndose hacia el mismo fin y nutriéndose de las mismas fuentes, cada proceso, individual y colectivo, posee características particulares.

El estudio de los diarios personales brindó la posibilidad de apreciar las diferencias y afinidades con el proyecto realizado en 1990, corroborando la existencia de unos principios de trabajo sobre la formación de actores. Ya que varios de los temas propuestos en el proyecto fueron encontrados como constantes en los diarios, en el inicio de cada etapa del proceso 2004-2006, se tendrá la enunciación de éstos para la etapa correspondiente.

Los diarios, quizá por las características del trabajo, presentaron vacíos en algunas etapas del taller, por tanto se tuvo que recurrir a la entrevista para completar la información sobre los puntos trabajados, particularmente en el proceso de los ejercicios actorales. Por otro lado, con esta herramienta, se intentó recoger la visión de los instructores buscando el interés investigativo de cada uno e indagando en una posible metodología de trabajo en el Centro de Formación del TET.

En los archivos del grupo se encuentran materiales reflexivos sobre distintos procesos vividos, denominados Hojas de TET, que también fueron de utilidad para el presente trabajo, ya que contienen resonancias del pasado sobre las inquietudes referentes al entrenamiento físico y a la preparación del actor, presentes en el taller 2004 – 2006.

El trabajo de grado consta de cuatro partes que buscan ofrecer un acercamiento a lo que representa para el TET la investigación pedagógica. Cada una contiene capítulos para estructurar la información, intentando dar continuidad y coherencia al discurso, teniendo en cuenta que quizá la experiencia no fue vivida de esta manera en la historia y los procesos del TET.

La primera parte busca recorrer a lo largo de la experiencia del grupo el interés por la investigación y la formación, a partir de la relación con sus distintos momentos de creación y sus respectivos maestros, la cual da base al Centro de Formación e Investigación Actoral. Para esto se tomó como referencia, en primer lugar, el material desarrollado por el Lic. Arnaldo Mendoza en su trabajo de grado Demonios, espectáculo teatral del Taller Experimental de Teatro, sobre la novela de Fiodor Dostoievski, dirigido por Elizabeth Albahaca en 1994,[7] donde desarrolla un capítulo destinado a la historia del TET. Además de documentos inéditos contenidos en los archivos del TET y algunas memorias de Guillermo Díaz Yuma, miembro fundador del grupo, quien arroja datos que apuntan a la historia del Centro de Formación e Investigación Actoral. La intención es dejar constancia de ella para que no se pierda en el tiempo.

La segunda parte está enfocada en el registro del primer año o período del Taller de Formación 2004-2006. Se contó con la colaboración de la mayoría de los participantes, quienes permitieron el uso de sus materiales o memorias del taller. A pesar de que algunos no llevaron un registro minucioso y continuo de todas las sesiones, y otros no concluyeron la experiencia, se presenta un compendio sustentado en las visiones que surgen de los diversos materiales con los que se contó. Esta parte comprende el primer período del proceso, que conformó, en su mayoría, una intensa investigación referente al trabajo corporal y llegó hasta la muestra de ejercicios actorales individuales. Este comprendió de marzo a diciembre de 2004, con una pausa en el mes de agosto.

En la tercera parte del trabajo, se presenta el registro correspondiente al segundo año o período del taller, en el cual la investigación se enfocó principalmente en exploraciones con la palabra y el texto, llegando a la muestra de ejercicios de escenas con dos o más personajes. El mismo comprendió de septiembre de 2004 a diciembre de 2005.

Este segundo período de formación inicia cuando aún no ha concluido el primero, sin embargo, en el registro se presenta una etapa seguida de la otra, para brindar mayor claridad en los puntos trabajados en cada una. También, hay que considerar que los diarios sufren modificaciones por estar paralelamente trabajando dos etapas al mismo tiempo.

La cuarta y última parte comprende una revisión sobre la investigación desarrollada por cada instructor del taller, intentando confrontar las visiones que tienen de algunos de los temas trabajados, con el proceso vivido durante el desarrollo de la experiencia. Guillermo Díaz Yuma y María Fernanda Ferro tienen una relación formativa más vinculada a la historia del grupo. Para los instructores Ludwig Pineda y Humberto Ortiz, se realiza una breve reseña de sus procesos formativos para brindar un acercamiento al origen de las herramientas que utilizan en el taller 2004-2006.

En la historia del Taller Experimental de Teatro se encuentra el origen de sus temas de investigación artística, sus influencias, su estética, su manera de concebir el arte. En el Centro de Formación esas inquietudes, desarrolladas y exploradas a través del tiempo, encuentran el lugar de revisión y reflexión, a la vez que representa el espacio para iniciar a un grupo de personas en el camino de la creación escénica. El estudio de una experiencia formativa del TET representa una posibilidad de acercarse al sentido que tiene para este colectivo el hecho creativo.


[1] GROTOWSKI, Jerzy. Hacia un teatro pobre. Pág.10

[2] CENTRO DE CREACIÓN ARTÍSTICA TET. El arte del actor. Proyecto de Formación (1990)

[3] Los textos referidos se encuentran en las fuentes.

[4] GROTOWSKI, Jerzy. Hacia un teatro pobre. p.94

[5] Ibidem. p.221

[6] UNIVERSIDAD CENTRAL DE VENEZUELA. Facultad de Humanidades y Educación. Caracas (2000)

[7] UNIVERSIDAD CENTRAL DE VENEZUELA. Facultad de Humanidades y Educación. Caracas (2003)


Artículo en versión pdf:
HistoriaDelCentroDeFormacionEInvestigacionActoralDelCentroDeCreacionArtisticaTET
TESIS ANGEL ORDAZ-JARIANA ARMAS. Febrero 2011

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