El viaje a Europa 2020. Capítulo 1

Areani Rondón —con su ímpetu investigativo— y Jariana Armas me impulsaron a escribir esta hoja de TET para narrar, a forma de diario, esta experiencia.

Guillermo Díaz Yuma.

CONTENIDO:

Capítulo 1, constara de las siguientes partes:

      1) Enumeración de los viajes realizados por el TET en sus 47 años.

     2) La participación del TET en el festival de teatro “Adelante” en Heidelberg, Alemania, con la obra “El padre de todos nosotros” de David Desola. Las funciones.

  3a) El encuentro de intercambio en Madrid entre los grupos Residui Teatro y el TET.

  3b) Muestra del foro pedagógico “El eco actoral” con publico Invitado.

DIARIO DE UN VIAJE

Capítulo I: parte 1.

Los viajes del TET.

El TET ha tenido como grupo 13 viajes con el propósito de presentar sus obras en festivales, encuentros, temporadas en salas de teatro o espacios de representación.

El primer viaje, no fue a un festival, fue al 1er encuentro de grupos en Ayacucho. Perú. En 1978. Lo organizo el grupo “Cuatro Tablas” dirigido por Mario Delgado. A ese encuentro asistieron grupos importantes como, el Odin Teatret, el Roy Hart, el japonés Isso Miura, grupos Latinoamericanos y por Venezuela, Contradanza e individualidades como, Alicia Arenas, Luis Brito García y Eduardo Gil, quien se unió de nuevo al TET en ese viaje. Al decir encuentro se entendía que no había público fuera de los integrantes de los grupos. El objetivo principal era el intercambio de experiencias.

El segundo viaje, que podríamos decir, fue una gira a Europa en los países: Francia, España y Portugal. En Francia, nos presentamos en el “Festival de música de Rennes” y en la “Casa Mandapa” de Paris. En Portugal participamos en el “Festival de Oporto”. En España en el “Festival de Sitges” y temporada en la sala de un grupo de teatro en Hospitalet en Barcelona. Eso fue en 1979 con “Morir soñando”, obra que dio a conocer al TET y “La casa de fuego”, ambas dirigidas por Eduardo Gil, trabajo que recibió el premio Municipal de Teatro a mejor producción.

El tercer viaje fue también a Europa, fuimos a Portugal y España. En Portugal a el “Festival Internacional de Expresión Ibérica” (FITEI), en Oporto. En España, por medio del CELCIT, participamos en el “Encuentro Iberoamericano de la joven escena” en los teatros de Cádiz, Málaga, Madrid y en un espacio de un barrio a las afueras de Madrid. Fue en 1986 con las obras “Jacobo o la Sumisión” dirigida por Francisco Salazar y “Ahora seremos felices, ahora podemos cantar” dirigida por F. Salazar y yo.

El cuarto viaje fue a Brasil, a Belo Horizonte, Ouro Preto y Brasilia en el “II Festival Latinoamericano de Arte y Cultura”. Fuimos en 1989 con “La tragedia del rey Ricardo III” y “La horma de los 4 puntos” ambas dirigidas por Francisco Salazar.

El quinto viaje fue también a Brasil, al “Festival de teatro de invierno de Ouro Preto”, en 1997 con “El sueño de la razón produce monstruos” y “Señorita Julia” dirigidas por Elizabeth Albahaca.

El sexto viaje fue en 1998 a Egipto, EL Cairo. En el “Festival internacional de teatro experimental” con la obra “El diario de un loco” en su 2da versión, dirigidas por Eduardo Gil, como director invitado. Con esta obra Carlos Sánchez Torrealba gano el premio a mejor actor de este festival. De allí se fueron al “Festival internacional de los 3 continentes” en las Islas Canarias, España, con “Señorita Julia”.

El séptimo viaje fue ese mismo año al “Festival internacional de teatro de Bahía” Brasil, con “El diario de un loco”

El octavo viaje fue en el 2007 al “Festival de Teatro Venezolano en la Habana”, Cuba. Presentamos “Aquel Faustino Parra” dirigidas por Carlos Sánchez y yo y “La noche de Molly Bloom dirigida por Elizabeth Albahaca, en esta ocasión con la codirección de Humberto Ortiz.

El noveno viaje fue en el 2008 al “III Festival de unipersonales” en Uruguay, con “Muerte en directo” dirigida por Gladys Prince.

El décimo viaje fue en el 2009 en el “Encuentro de mujeres”, en el año de la conmemoración de “El año de Jerzy Grotowski” por la UNESCO, donde invitan a Elisabeth Albahaca con “La noche de Molly Bloom” en la sala del teatro laboratorio en Wroclaw, Polonia.

El onceavo viaje fue en el 2013 en el “Festival de teatro de Barranquilla”, Colombia. La obra fue “El circo más invisible del mundo” dirigida por Ludwig Pineda.

El doceavo viaje fue en el 2019. Está narrada en la Hoja de TET, El viaje a Ecuador. Diario de un viaje (artículo publicado anteriormente)

Capítulo I: parte 2.

El viaje número trece del TET fue a Europa, en el 2020, el cual pasaré ahora a relatar, transcribiendo el diario del viaje.

Este es la segunda oportunidad en la que nos presentamos con la obra “El padre de todos nosotros” fuera de nuestras fronteras. Como lo comentaba en la “Hoja de TET. El TET viaja a Ecuador. Diario de un viaje”, nos programamos para asistir al “Festival de teatro Adelante” en Heidelberg, Alemania. Es un festival de teatro iberoamericano y de corte político, todas las obras a excepción de una, abarcaron el tema político.

Para llegar allá, planificamos una pequeña temporada en el TLP. Iniciamos el año 2020, desde el 4 de enero, montando escenografía, luces, rescatando utilería, vestuario, limpiando y acondicionando el espacio, sonido y reacomodando el cronograma de ensayos. Ensayamos mañanas y/o tardes por lo general. Hacemos ensayo con público el 17. Reestrenamos el sábado 18 de enero, con funciones el 19, 25 y 26. La idea era recuperar los detalles individuales, la relación, conexión y energía grupal.

Jueves 30 de enero. Salió de Venezuela el primer grupo: Silvia, Sara, Ivan y Richard.

Viernes 31 de enero. Iniciamos el viaje Patricia, Joe y yo.

La razón por la cual no viajamos todos juntos fue que los pasajes del primer vuelo los dio el “Festival Adelante” pues querían, a toda costa, que la obra, el grupo y la representación venezolana asistiera por primera vez a su festival. El segundo vuelo lo tomamos con pasajes que pagamos con un préstamo para asegurar el compromiso de asistencia al festival, pues si no veían que teníamos los pasajes en determinada fecha nos retirarían de la programación. Eso lo discutimos entre nosotros y con Niky como productor general, teniendo estas posibilidades para recuperar el dinero de los tres pasajes: 1. Que Niky consiguiera algún aporte, 2. Hacer una recolección de fondos que completara lo que nos quedó del viaje a Ecuador y lo recuperado por Niky, 3. Que una de las funciones del Festival en Alemania los pagara. Al final el pago del préstamo fue una mezcla de la opción 2 y 3.

Nos fuimos los del segundo grupo en un viaje de muchas horas. Salimos de Maiquetía a las 10:20pm. y llegamos a Madrid a las 12:30am. Salimos a Frankfurt a las 3 am. y llegamos a las 5 am. Esperamos mucho en el aeropuerto pues el señor que nos buscaba nos dejó y no lo sabíamos. Esperamos, llamamos, hasta que se dieron cuenta de que el señor solo se llevó un grupo y no los dos planificados. La coordinadora se enfermó el día anterior y su asistente no se dio cuenta del error. Dada la hora, nos pidieron que fuéramos a la estación de tren que estaba cerca y cogiéramos un tren a Heidelberg, lo cual hicimos. Allí comenzamos a sentir el nuevo clima. En el tren comenzó a llover, y cuando llegamos ya era tormenta, lluvia, vientos que te movían y frio. Nos esperaba Juan, un Sueco-Español-Alemán muy joven, quien nos llevó afuera de la estación a un bus-tren que nos deja en diez minutos a media cuadra del hotel Bayrischer Hof, donde nos alojaríamos. Al rato llego el resto de la tribu, y como era sábado y tarde comimos al lado en un restaurante Árabe que ya el primer grupo conocía. ¡Por fin juntos! Allí compartimos y organizamos el día siguiente. También estuvo con nosotros una amiga de Joe, muy conversadora, ocurrente, curiosa y agradable, Libia, que vive en otra ciudad de Alemania y vino a ver a su amigo, nos acompañó todos los días.

Nota: el día anterior habían confirmado el primer caso de coronavirus en Alemania. Todavía era un problema lejano, más aún en Heidelberg.

Domingo 2 de febrero. El público sorprendente.

Desayunamos rico en el hotel. A las 9:30 am. iniciamos el trabajo en la sala, todo estaba muy adelantado, los chicos habían aclarado ya muchas cosas el día anterior. Estaba la escenografía con casi todo en su lugar y los elementos sustitutos eran coherentes; todo gracias a la comunicación que mantuvimos durante 6 meses, enviando fotos y posibles elementos de escenografía (la baranda, mesa, sofá, poltrona, bar, el plástico de fondo-piso, botellas, vasos y demás cosas) Organizamos el sonido, los cue de luces y un elemento nuevo, los subtítulos en alemán. A las 2 pm. hubo ensayo de algunas partes de la obra, a las 4:30 pm. los actores se fueron a su rutina en camerinos pues teníamos función a las 6:30pm.

Las funciones

Nos presentamos en el teatro Zwinger 1, un espacio moderno, lo que llaman Polivalente o Flexible como nuestro Teatro Luis Peraza, pero arquitectónicamente construida bajo esa estructura, una sala bella, perfecta y totalmente equipada, con todo el personal necesario.

Valió la pena el esfuerzo, la inversión de tiempo, dinero, mantener el ánimo y la idea de llegar hasta aquí. Fue una muy buena función (a pesar de algunas equivocaciones), el público aplaudió al final unos cinco minutos, una eternidad para los interpretes que están en el escenario. Y no solo eso, este público de Heidelberg tiene códigos de expresión que comunican distintos niveles de respuesta a lo que ven; hacían ruido con los pies contra el piso y, más o menos a la cuarta salida para recibir los aplausos, agregaron sonidos guturales. Nos decía nuestra guía, Rosa, que al parecer el público, al ver que los chicos se emocionaban, agradecía más. Fue una real ovación. No recuerdo otra así desde que hicimos la obra “Morir Soñando”.

Es increíble como la situación y las expectativas hacen que los intérpretes descarguen la adrenalina necesaria para estar despiertos, vivos y al servicio del oficio. La esperanza es que siempre sea así.

Lunes 3 de febrero. La segunda función.

Descansé un poco en el hotel, caminé por la zona, volví al hotel a comer y esperar la hora de ir al teatro.

En la segunda función esta también repleta la sala, ya habían vendido las entradas desde el mes pasado. El público aplaudió mucho y zapateó pero, esta vez no hiso ruidos con la voz. Me gusto más la función anterior. Salimos a “metabolizar”, comer, tomar y compartir un poco.

Martes 4 de febrero. Día movido.

Desayunamos temprano, Joe y yo en el hotel, para ir a dos lugares históricos de allí, el castillo de Heidelberg y el primer puente sobre el rio Neckar que era la única entrada, también conocido como El puente antiguo. Caminamos en este clima que cambia cada quince minutos, de frio con viento a lloviznas leves, sale el sol débil, pasamos de frio agradable a fuerte, y así todo el día. Lo que si nos decían es que, para ese momento, lo normal era que todo debía estar lleno de nieve y no era lo que pasaba este año 2020.

Heidelberg es una ciudad cultural estudiantil, con una de las universidades más antiguas de Europa y la primera de Alemania.

Volvimos al hotel para encontrarnos todos, incluso Niky, y fuimos a atender la invitación del director general del Festival “Adelante” y director artístico del Theater und Orchester Heidelberg, Holger Schultze. Nos dispusimos a compartir e intercambiar impresiones en su oficina. Pregunto que cual era la forma en que hacíamos teatro en Venezuela y alguno de nosotros le pregunto también cómo era en Alemania. Para no narrar en detalle la conversación con él y dos personas de su equipo, y exponer mi parecer sobre cosas que he dicho en entrevistas y escritos, lo expondré de esta manera:

En Alemania cuando un estudiante de teatro sale graduado de una de sus universidades, ya tiene trabajo en alguna institución cultural. Todos los gobiernos regionales están obligados por ley a hacer los aportes necesarios a la cultura de arte para su desarrollo. Como nos decía Castorf (director Alemán) cuando estuvo en Venezuela “Siempre hay los que atentan para que esto cambie, políticos o técnicos de la economía, pero en Alemania la cultura de arte esta tan metida en la vida de las personas que no han podido calar estas intenciones”. Para ellos la palabra teatro no es solo la estructura arquitectónica o la obra y el espectáculo, no, es toda la diversidad que implica. Es dotación, mantenimiento, formación, capacitación, salud y calidad de vida de toda persona que pertenezca de alguna manera a este universo de la palabra, teatro; todo lo contrario, o muy diferente a como lo vemos nosotros. Creo que ese concepto de unidad, en nuestra cultura, solo lo tenemos con respecto a la educación.

Holger Schultze, quien estuvo en la primera función, nos habló de su disfrute al ver la obra, por la vitalidad, la calidad de las actuaciones y de la reacción tan positiva del público. Estaba impresionado del nivel profesional, a pesar de nuestras condiciones (para ellos la manera en que trabajamos es considerada como voluntariado). Él estaba muy orgulloso de nuestro trabajo y de que estuviéramos allí, esto lo confirmo no solo con palabras sino con el bonito gesto de invitarnos a almorzar en un restaurant cercano. Le preguntamos a su asistente si aquello lo había hecho con los otros grupos, y nos dijo que no, que sería solo con nosotros.

Compartimos también con Ilona Goyeneche, que fue quien nos seleccionó en el Festival de Caracas, comimos, nos despedimos y nos fuimos al hotel para arreglar el equipaje, puesto que nos íbamos en la tarde al aeropuerto de Frankfurt. Nos encontramos con una sorpresa, nos habían sacado todas nuestras cosas y las metieron en un depósito por pasarnos de la hora límite.

Capítulo I: parte 3.

Viaje, encuentro e intercambio.

Nos buscaron a las 4 pm. y en una hora estabamos en el aeropuerto. Salimos a Madrid a las 7:20 pm. Llegamos a las 9 pm. al aeropuerto de Barajas. Por nuestro desconocimiento del mapa de Madrid y del metro, nos demoramos en llegar al lugar donde nos esperaban desde las 10:30 pm. Llegamos a las 11:30 pm., y nos atendió Gregorio Amicuzi, director “Residui Teatro”. Nos tenía preparada una sencilla y agradable cena para picar, maravillosa sorpresa, sobre todo después de pasar el agite del metro.

La relación con “Residui Teatro” comenzó por medio del contacto que nuestra Silvia hace con Andreina Ordaz (ella participó en la Catedra permanente Jerzy Grotowski antes de irse a Europa y trabajó mucho con María Fernanda Ferro en sus talleres), quien había trabajado con ellos y les propone un intercambio de grupos. Ellos nos alojaron, algunos en su espacio y a otros en casa de sus amigos.

Miércoles 5 de febrero. El primer día de encuentro de grupos.

Me buscaron Joe e Iván en casa de Vanesa que fue  donde me alojaron. A las 10 am. realizamos la primera parte del encuentro para conocer su entrenamiento. Es un grupo de actores y actrices independientes que vienen trabajando hace algún tiempo en este espacio, cuyo fin es el entrenamiento e investigar sobre el contacto con otros y la imaginación. Su objetivo no es hacer espectáculos y cuando comparten su trabajo es con invitados reducidos.

Gregorio inicia la sección con un trabajo vocal en parejas. Después trabajos de contacto que culmina con una bella canción de grupo guiada por su pareja.

Jueves 6 de febrero. El segundo día de encuentro de grupos.

Desayunamos cerca del apartamento de Vanesa en la calle de La cabeza, en el café 21 de una Asiática muy comunicativa. Me fui caminando al sur, pasando por Lavapiés, buscando Embajadores, Plaza de Santa María de la Cabeza, muy cerca del espacio de “Residui Teatro”. Llegué a las 9 am, y estaba Iván y Joe con Andreina (de Venezuela). Aparecieron luego Silvia y Sara. Empiezó a llegar el público, entre ellos dos jóvenes venezolanos queridos que participaron en Venezuela en la Catedra Jerzy Grotowski, son Hosner y Josber.

A las 10 am. iniciamos el segundo encuentro. Gregorio y su pareja nos presentan gratamente al grupo asistente de unas 21 personas, como es convocatoria abierta, hay más personas que ayer.

Inicié la jornada proponiendo un calentamiento: primero, hicimos el desplazamiento con las nalgas sobre el piso, todo el grupo junto, de un lado a otro del salón, después hacimos el gusano o culebra (signo de los ciclos), y luego para relajar y hacer contacto de grupo, propuse la caminata sin parar, colocando como pauta que al encontrarse con otro debían tocarlo en el hombro, empujándolo suavemente, cambiando su dirección y haciéndole girar, cambiando luego el toque en la cadera. Al poco tiempo de hacer este último ejercicio se tiene la sensación de estar en una danza improvisada donde, por alguna razón aparece el humor.

Culminado esta primera parte, pedí que se tomaran un tiempo de diez minutos para buscar individualmente cuatro movimientos diferentes que involucren todo el cuerpo, y que no sean expresivos o naturalistas. Cuando cada uno había identificado sus cuatro movimientos, los vimos individualmente y los corrijí cuando era necesario, cuando se trataba  de movimientos compuestos, es decir, un movimiento que en ocasiones puede tener dos o tres partes. Para simplificarlo, les pedí que escojieran una de las tres partes o las seleccioné yo, pudiendo también intercambiarse por los otros tres movimientos propuestos. Una vez definida y clara la secuencia de movimientos, les pedí que los hicieran continuos, sin parar, buscando la fluidez, como si estuvieran en una danza con una música interior. Cuando la fluidez empiezó a aparecer les di una asociación, por ejemplo, “todos están en el agua”, un líquido que para cada uno es diferente (generalmente doy ejemplos de tipos de agua). Luego les pedí que buscaran una pareja y se relacionaran haciendo esos movientes. Un tiempo después les propuse que cambiaran de parejas. Luego entró una indicación nueva, atención a la acción-reacción en la relación, trabajar como si quisieras decirle algo al otro (detuve el ejercicio para dar un ejemplo solo con el pecho, luego agrego la cabeza y la cadera). Continuaron el ejercicio hasta que pedí que rompieran la secuencia de movimientos, ahora aleatoria, pero conservando la precisión en cada uno de sus movimientos, sin olvidar la importancia de la relación, la fluidez, la continuidad y la acción-reacción. En este momento la secuencia pasa de ser movimientos a acciones en la relación con otro o aun estando solos. Como se trataba de un espacio pequeño, saqué y metí parejas según lo que estuviese sucediendo, cuando resultaba interesante o cuando no pasaba nada. Es típico que en estos encuentros o talleres hay personas que se conectan, se entregan a la experiencia solos o con otro, en esta ocasión paso con varios participantes, pero sobre todo con Vanesa y su amiga italiana, una mujer grande, atractiva, muy flexible y viva. Pasamos a la parte final con una canción que nos enseñó Sylvain Corthay, “El Amahi” (le pedí a la pareja de Gregorio que se la aprendiera, por el trabajo vocal que ella guio el día anterior) una canción africana que se desarrolla como una especie de canon y crea una base rítmica donde se improvisa individualmente, para convertirse en una danza colectiva.

Terminamos, nos despedimos agradeciendo haber estado juntos e invitándolos a el “Foro pedagógico, el eco actoral” del día sábado. Nos fuimos a almorzar.

Viernes 7 de febrero. Los turistas.

 Fue un día para recorrer la ciudad, fuimos al Museo del Prado, donde volví a ver casi todas las obras de pintores maravillosos. Esta es la tercera vez que visito este museo, está muy cambiado, tenía 35 años que no lo venía, desde la segunda gira del TET. Esta vez me ocupe en ver obras más específicas, como Las Meninas, que ahora está en un espacio más amplio. La vez pasada tenía un espejo al frente para dar al espectador la sensación de cómo lo veían los reyes.

Capítulo I: parte 4.

Muestra de “El eco actoral”, foro pedagógico.

Sábado 8 de febrero. Día del tercer encuentro.

Quedamos en vernos antes de las 12 en “Residui Teatro” para ir a almorzar todos y complacer un antojo mío, comer Paella en un restaurante español cercano a “Residui”. Llegamos quince minutos tarde y el dueño, que lo conocimos hace apenas tres días, (como buen madrileño) nos regañó. No han cambiado en su actitud, por lo menos los de su edad, todo lo critican, parecen mal humorados y luego al establecer relación, son amables y con buen humor. Comimos divino. Me voy antes que todos pues Gregorio me cito para hacerme una entrevista grabada, costumbre que tienen cuando hay una visita a su espacio. Me hicieron preguntas interesantes; tratare de que Iván, cuando vuelva a Madrid a buscar sus maletas, pase por allí a copiar el video.

A las 3 pm. hacemos el ensayo de “El eco actoral”, foro pedagógico. Este grupo nunca lo había hecho. Están un poco nerviosos o ansiosos como es natural. Como tenemos poco tiempo los presiono para ser eficaces y comprendan los pasos a dar. Por el training y la experiencia que tienen estaba seguro que cumplirían con las pautas. Faltando cuarentaicinco minutos para empezar, los intérpretes calentaron y estiraron, y buscaron algún vestuario o elemento. Llegó la hora, eran las 5 pm, entró el público (unas 25 personas, entre ellas 3 venezolanos, uno de ellos es Margarita Lamas quien fue excelente productora de campo en varios montajes del TET dirigidos por Elizabeth Albahaca). Gregorio nos presentó, agradecimos su compañía e iniciamos el foro. Traté de transmitir al público en un tiempo de una hora y cuarenta y cinco minutos, un proceso de ensayos de 3 a 5 meses.

Los pasos fueron los siguientes:

1) Los actores representaron la escena que decidimos hacer, en este caso era de la obra por la cual viajamos a Europa “El padre de todos nosotros”, un trozo que llamamos la quinta parte, donde participan todos y que exige una imprescindible atención y conexión por su vertiginosa dinámica.

2) Nos sentamos en la mesa. Se explicó que se haría una simple lectura, sin intenciones, buscando conocer colectivamente el cuento del dramaturgo, seguir el impulso de las intenciones. Señalé que contábamos con un instrumento donde depositamos los descubrimientos, acotaciones, señalamientos, advertencias, direcciones, comentarios. Se trata de una hoja con cuatro columnas: la primera es para el texto (separándolo por oraciones), la segunda es la de las intenciones, la tercera es la de las asociaciones o imágenes, y la cuarta es la de las observaciones. Lo que depositamos puede ser o estar escrito, dibujado, pintado, en video, sonoro, en material físico u otros.

3) Durante la lectura empecé a pedir posibles intenciones, la relación con el compañero, cambios en el volumen de la voz, la acción-reacción, interrupciones con preguntas a un actor, el momento en que se paran de la silla, la importancia del apoyo de las manos y los pies, el momento en el que nos desplazamos por el espacio sin perder lo anterior, hasta llegar a la improvisación.

Expliqué el uso del Ho-Ha-Kiu, y su relación o no con el concepto del comienzo-desarrollo-final. También describí una manera de memorizar el texto para tratar de no aferrarse a esquemas prejuiciados y tener más libertad delante de los cambios. Expuse, en una lámina, el encuentro de la nube que contiene lo que sabes y la otra nube que viene con lo que vas descubriendo según tus impulsos, y que al chocar una con la otra produce la llamada acción.

4) Volvimos a representar la escena inicial, ya sabiendo el público que y como se trabajó durante los tres o cuatro meses anteriores.

Es tan importante para un actor o actriz pasar por esta experiencia de “El eco actoral”. Una de las razones es que al estar dispuesto a la conexión con todo lo trabajado conseguido en esos meses de ensayo y exponerlo de una manera viva, consiente, con los impulsos necesarios, sabiendo que hay un público interesado como testigo, el intérprete tiene que darse por entero, como es costumbre, solo que aquí no hacemos un viaje lineal como lo hacemos en una función, aquí se interrumpe y se reinicia, responden preguntas ya conocidas o nueva, continúan y esperan; es un verdadero reto tener que conservar el nivel de energía y atender a las exigencias que pide la escena en las diferentes etapas de este “Eco actoral”, además desarrollado en un tiempo limitado.

Para mí, cuando se hace un buen trabajo como el de este día, el momento más importante es cuando el público hace las preguntas o simplemente dice algo. En esta oportunidad el intercambio fue muy interesantes e importante, y más aún las respuestas y reflexiones de estos cinco jóvenes, además Joe como coordinador. Me alegra ver su desarrollo, como han madurado en su saber sobre el oficio desde que entraron al “Centro de formación e investigación actoral TET”, y después como miembros o acompañantes y amigos del TET.

Fue un día redondito, ¡con Paella y todo!

Domingo 9 de febrero. Otro día de museo.

Fuimos al Museo Santa Sofía en horarios gratuitos, era la primera vez que estaba en este museo. En el primer piso me encantó una obra en video de una pintora que trabaja mucho con instalaciones, Sara Ramo; me llamó la atención por lo teatral y porque hablaba sobre lo femenino. En el segundo piso encontramos muchas pinturas que no había visto y que me gustaron, de Miro, Goya, Dalí, por supuesto de Picasso “El Guernica”, y otros menos conocidos como José Gutierre Solana, José Ortiz-Echage y Rosario Velasco.

(Esta Hoja de TET continuara en el Capítulo 2).

Guillermo Díaz Yuma


Diario de viaje en versión pdf:

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